Una de las mayores dificultades a las que se enfrentan los padres, es entender y establecer la rutina de sueño de su bebé. Muchos recién nacidos tardan horas en conciliar su sueño y el cansancio en los padres se hace evidente: ¿Cómo hago para qué mi hijo se duerma? Establece una práctica rutina de "dulces sueños" para tu pequeño/a siguiendo estos simples consejos.

Lo primero que debemos considerar al instaurar un hábito de sueño en nuestro pequeño, es crear un ambiente apropiado. Su habitación debe estar con el menor ruido posible, oscura y en un ambiente de tranquilidad. Es importante señalar que crear una rutina de sueño, será muy complicado al principio y depende bastante de la edad de nuestro bebé. Los recién nacidos duermen 16 o 17 horas diarias. Se suelen despertar cada tres o cuatro horas, habitualmente para comer, y permanecen despiertos entre una y dos horas seguidas. Con mes y medio vida, los patrones de sueño del bebé empiezan a seguir los ciclos de luz-oscuridad, mientras quea los 3 meses, el 70% de los bebés duerme cinco horas seguidas. Los rituales para irse a dormir, también son buenos para los padres. Es un momento especial que dedicas para estar con tu bebé, y algo que los dos podrán anticipar. La lactancia materna es parte de este ciclo del sueño, así que el bebé además de estrechar lazos con su madre, podrá tener un sueño reparador.

Rutina de los tres pasos

1. Dale un baño con agua tibia La hora del baño es el momento perfecto para comenzar con el ritual del sueño. Prepara su bañera con un bajo nivel de agua y a temperatura agradable (tibia, no caliente). Puedes monitorear la temperatura del agua con un termómetro o el codo. Prepara a tu bebé, colocándolo suavemente sobre el agua, sostén su cuerpo y báñalo tranquilamente. No descuides a tu bebé en ningún momento. Cuando son muy pequeños, deben tener el apoyo constante de sus padres.

2. Realiza masaje de relajación delicado

¿Quieres hacer sentir a tu bebé amado y protegido? Esta es una buena manera. Masajear al bebé y estirar suavemente sus extremidades tiene importantes beneficios para su salud. Investigaciones han mostrado que la rutina del masaje mejora la calidad y cantidad del sueño, cuando es parte de la rutina de la hora de dormir. Los masajes pueden ayudarte a reconocer el lenguaje corporal de tu bebé y son una fantástica manera de lograr que se sienta seguro.

3. Acúnalo en tus brazos

Luego de los dos pasos anteriores, tu bebé estará cada vez más preparado para dormir. Toma a tu bebé en brazos, puedes mecerlo suavemente y cantarle hermosas canciones de cuna. Tu contacto cercano con tu bebé ayuda a calmar su respiración. Asegúrate de mantener el ambiente tranquilo y acogedor. Si quieres alimentar a tu bebé, no debes acostarlo inmediatamente.

¿Existe una mejor forma de conciliar un "dulces sueños"?

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